domingo, 7 de abril de 2024

 







Docente TITULAR:

Rangel Chávez Ricardo

Alumno: 
Fonseca Orozco Jose de Jesús


INTRODUCCIÓN

El cuerpo humano está conformado por diversos aparatos y sistemas que trabajan en conjunto para mantener los procesos vitales esenciales para el correcto funcionamiento y desarrollo del individuo.

Por otro lado, cada uno de estos procesos vitales se ven regidos por diversos sistemas regulatorios que permiten al organismo mantener un equilibrio en su entorno interno y responder a los cambios súbito que se puedan presentar. A este equilibrio también se le conoce como homeostasis; siendo parte fundamental de este proceso órganos como los pulmones, los riñones, hígado, entre otros.

La homeostasis es un proceso vital fundamental en los organismos vivos que les permite mantener un equilibrio interno estable y garantizar su supervivencia; través de la homeostasis, los organismos son capaces de regular y controlar diversos procesos fisiológicos de manera precisa y eficiente. Este fenómeno es esencial para asegurar procesos vitales muy importantes como: la regulación de la temperatura corporal, un equilibrio ácido-base adecuado, una presión arterial saludable y unos niveles de glucosa en sangre dentro de los rangos normales, entre otros.

El funcionamiento de la homeostasis es complejo y altamente regulado por una variedad de sistemas del cuerpo humano como el sistema nervioso, el sistema endocrino y el sistema respiratorio y renal; pero también es un proceso dinámico y adaptable ya que los organismos se adaptan y ajustan constantemente a los cambios tanto internos como externos en su entorno para preservar su estabilidad. Esto implica la activación de mecanismos de retroalimentación que monitorean y regulan continuamente los diferentes parámetros vitales.

En el presente ensayo se abordan de manera específica uno de estos procesos regulatorios de la homeostasis, denominado como “equilibrio acido-base”, donde se tratan los diferentes aspectos relacionados con este equilibrio, desde su definición hasta su importancia en el organismo. Además, se explorarán en detalles los factores que pueden afectar el equilibrio ácido base, los trastornos que pueden surgir cuando este equilibrio se ve alterado y las diferentes formas en que el cuerpo humano mantiene este delicado equilibrio para asegurar un funcionamiento adecuado de todos los sistemas.

También profundiza en el papel crucial que desempeña el sistema respiratorio en la regulación del equilibrio ácido base, explicando cómo actúa como un mecanismo de compensación para mantener los niveles óptimos de pH en el organismo, así mismo, se destacan los principales procesos químicos que ocurren durante la respiración y cómo influyen en la eliminación del dióxido de carbono, una sustancia que forma ácido carbónico y puede afectar el equilibrio ácido base.

Además, se discuten los diferentes tipos de trastornos ácido-base, como la acidosis y la alcalosis, y se analizarán las causas subyacentes de estos trastornos; y por último, el ensayo aborda las estrategias utilizadas por el propio organismo para mantener el equilibrio ácido base, como los mecanismos de compensación denominados como mecanismos compensatorios.

EQUILIBRIO ÁCIDO-BASE

El equilibrio ácido-base es un concepto elemental en química y biología. Hace alusión a la capacidad de mantener un equilibrio apropiado entre los ácidos y las bases en un sistema. Este equilibrio es esencial para el funcionamiento óptimo de los seres vivos. El pH y el pOH son métricas utilizadas para cuantificar el nivel de acidez o basicidad de una solución. El pH se refiere a la concentración de iones de hidrógeno, mientras que el pOH se refiere a la concentración de iones de hidróxido. Estas mediciones son relevantes para comprender y regular el equilibrio ácido-base en distintos sistemas biológicos.

El pH y el pOH son elementos fundamentales para determinar el nivel de acidez o basicidad de una solución. El pH representa la concentración de iones de hidrógeno (H+) presentes en una solución, mientras que el pOH representa la concentración de iones de hidróxido (OH-). Ambos parámetros se calculan usando una escala que va desde 0 hasta 14, donde un pH menor a 7 indica acidez, un pH de 7 indica neutralidad y un pH mayor a 7 indica basicidad. Por otro lado, un pOH menor a 7 indica acidez, un pOH de 7 indica neutralidad y un pOH mayor a 7 indica basicidad. Estas mediciones son esenciales para entender y analizar el equilibrio ácido-base en diversos sistemas químicos y biológicos. En la medicina, el pH es una variable importante para evaluar el equilibrio ácido-base en el cuerpo humano. Los desequilibrios en el pH pueden indicar la presencia de enfermedades o trastornos metabólicos (Moreno-Londoño, 2021).

ELECTROLITOS

Los electrolitos son sustancias que se disocian en iones en solución acuosa y son esenciales para el equilibrio ácido-base. Los iones resultantes de esta disociación pueden ser iones positivos (cationes) o iones negativos (aniones). Estos iones son responsables de llevar las cargas eléctricas necesarias para el funcionamiento adecuado de diferentes sistemas biológicos y químicos. Además, los iones más comunes encontrados en solución son el ion de hidrógeno (H+), el ion hidroxilo (OH-) y los iones sodio (Na+), potasio (K+), calcio (Ca2+) y cloruro (Cl-). La presencia y equilibrio adecuado de estos electrolitos son esenciales para mantener la homeostasis y el correcto funcionamiento de cada célula en nuestro organismo. En el caso del ion de hidrógeno (H+), es responsable de regular el pH en diferentes fluidos corporales, como la sangre y los líquidos extracelulares. Por otro lado, el ion hidroxilo (OH-) actúa como una base y juega un papel fundamental en la neutralización de ácidos en el organismo. Por su parte, los iones sodio (Na+), potasio (K+), calcio (Ca2+) y cloruro (Cl-) desempeñan importantes funciones en el transporte de nutrientes, la contracción muscular, la transmisión de señales nerviosas y el mantenimiento del equilibrio de líquidos en el cuerpo (Rodríguez-Villar et al.2020).

SISTEMAS TAMPÓN

Los sistemas tampón son esenciales para mantener la homeostasis ácido-base en el cuerpo. Gracias a su capacidad de resistir cambios en el pH, estos sistemas contribuyen a mantener el equilibrio necesario para que las reacciones químicas y biológicas ocurran de manera óptima. Esto es especialmente relevante en el organismo, donde un pH incorrecto puede afectar el funcionamiento de enzimas, proteínas y otros componentes necesarios para el correcto desarrollo de diversas funciones celulares. Además, los sistemas tampón también desempeñan un papel importante en la estabilidad del pH en los líquidos corporales, como la sangre, lo cual es fundamental para el transporte de nutrientes y gases, así como para la eliminación de desechos metabólicos.

Estos sistemas cumplen con la tarea de resistir modificaciones en el pH al neutralizar el exceso de ácidos o bases, evitando de esta manera desequilibrios que puedan perjudicar el funcionamiento adecuado de las células y tejidos. Los sistemas buffer operan a través de la acción conjunta de un ácido débil y su base conjugada, los cuales actúan atrapando o liberando H+ según sea requerido. Estos sistemas son esenciales para mantener la homeostasis ácido-base en el organismo (Esperón et al.2021).

FUNCIÓN DE LOS SISTEMAS TAMPÓN

La función principal de los sistemas tampón es evitar cambios bruscos en el pH del organismo. Actúan como reguladores del equilibrio ácido-base, neutralizando el exceso de ácidos o bases que puedan aparecer en el organismo. Esta capacidad de resistir cambios de pH es importante para mantener el funcionamiento adecuado de las enzimas y otras proteínas que dependen de un pH específico para su correcta actividad. Además, los sistemas tampón también ayudan a mantener el pH estable en los fluidos corporales, como la sangre, lo cual es crucial para el buen funcionamiento celular y la salud en general (Sánchez, 2022).

Estos están compuestos por una pareja ácido-base conjugada, también conocida como par ácido-base conjugado. Estos pares están formados por un ácido débil y su base conjugada, que es capaz de captar o liberar H+ según sea necesario para mantener el equilibrio ácido-base. Algunos ejemplos comunes de pares ácido-base conjugados son el ácido acético/acetato, el ácido carbónico/bicarbonato y el amonio/amoniaco. La composición de los sistemas tampón es clave para su funcionamiento, ya que la presencia equilibrada de ambos componentes permite una respuesta eficiente ante los cambios en el Ph (Sánchez, 2022).

ECUACIÓN DE HENDERSON-HASSELBACH PARA DETERMINAR EL PH DE UNA SOLUCIÓN

La ecuación de Henderson-Hasselbalch es una herramienta que se utiliza para calcular el pH de un sistema tampón. Esta ecuación establece una relación entre el pH de una solución y el pKa del ácido débil presente en el sistema tampón, así como las concentraciones del ácido y su base conjugada. La ecuación se expresa de la siguiente manera: pH = pKa + log ([base conjugada]/[ácido]). Esta ecuación es de suma importancia en el estudio de los sistemas tampón, ya que permite predecir cómo variará el pH de una solución cuando las concentraciones de los componentes ácido y base cambien. A través de su aplicación, los científicos y químicos pueden comprender mejor la capacidad que tienen los sistemas tampón de resistir cambios en el pH y mantener la estabilidad de una solución. La ecuación de Henderson-Hasselbalch se utiliza ampliamente en numerosas aplicaciones prácticas. Por ejemplo, en química analítica, se emplea para determinar el pH de una solución y controlar su acidez o alcalinidad. Además, en bioquímica y biología molecular, la ecuación es esencial para comprender y estudiar los sistemas biológicos y su capacidad de mantener un pH óptimo para el funcionamiento de las enzimas y otras moléculas (Ferreiro 2021).

Además de su utilidad en la investigación científica, la ecuación de Henderson-Hasselbalch también tiene aplicaciones prácticas en campos como la medicina y la farmacología. Por ejemplo, los profesionales de la salud pueden utilizarla para determinar la dosis óptima de un fármaco ácido o básico, teniendo en cuenta el pH del sistema biológico en el que se administrará. (Aruquipa Callisaya) En resumen, la ecuación de Henderson-Hasselbalch es una poderosa herramienta que permite calcular el pH de un sistema tampón y predecir cambios en este parámetro en función de las concentraciones de ácido y base. Su aplicación es fundamental en diversas áreas de la ciencia y tiene importantes implicaciones prácticas en la química, la biología, la medicina y la farmacología. La comprensión de esta ecuación es esencial para aquellos que deseen profundizar en el estudio de los sistemas tampón y su importancia en la estabilidad de soluciones químicas y biológicas (Remón et al.2020).

DESEQUILIBRIO ÁCIDO-BASE

El desequilibrio ácido-base ocurre cuando el pH de la sangre se aleja del rango normal, lo cual puede tener graves repercusiones para la salud. Estas alteraciones se dividen en dos categorías principales: acidosis y alcalosis. La acidosis se presenta cuando el pH de la sangre disminuye por debajo de 7.35 y puede ser causada por una acumulación excesiva de ácido en el cuerpo o una pérdida excesiva de bicarbonato. Esto puede ocurrir debido a condiciones como la diabetes descontrolada, insuficiencia renal o la falta de oxígeno en el organismo. Además, ciertos medicamentos y toxinas también pueden desencadenar una acidosis. Por otro lado, la alcalosis se produce cuando el pH de la sangre aumenta por encima de 7.45 y puede ser causada por una acumulación excesiva de bicarbonato o una pérdida excesiva de ácido. Esto puede ocurrir debido a vómitos persistentes, consumo excesivo de antiácidos o hiperventilación (Vanegas Solís, 2021).

También existen ciertas condiciones médicas, como enfermedades pulmonares crónicas o trastornos de la hormona aldosterona, que pueden desencadenar una alcalosis. Estas alteraciones en el equilibrio ácido-base pueden tener diversas causas y consecuencias en el organismo. Además de los síntomas específicos de la acidosis o la alcalosis, los desequilibrios ácido-base también pueden afectar diferentes sistemas del cuerpo, como el sistema nervioso, cardiovascular, renal y respiratorio. Los síntomas pueden variar desde fatiga y debilidad hasta problemas respiratorios, confusión, arritmias cardíacas y en casos graves, puede ser potencialmente mortal (Vanegas Solís, 2021).

ACIDOSIS

La hipertensión es un desequilibrio presión arterial caracterizado por un nivel de sangre superior a 120/80. Puede ser causada por diversos factores, como la acumulación de sodio debido a una dieta rica en sal, la presencia de colesterol alto en la diabetes mellitus no controlada o la disminución de la elasticidad de los vasos sanguíneos en casos de arteriosclerosis. Los síntomas de la hipertensión pueden incluir dolores de cabeza, mareos, visión borrosa y fatiga. El tratamiento de la hipertensión suele incluir cambios en el estilo de vida, como una dieta saludable y ejercicio regular, y la administración de medicamentos para ayudar a controlar la presión arterial (Abadía et al.2023).

ALCALOSIS

La alcalosis es un desequilibrio ácido-base caracterizado por un pH de sangre superior a 7.45. Puede ser causada por factores como la pérdida excesiva de ácido clorhídrico a través del vómito prolongado, la hiperventilación en casos de ansiedad o la ingestión excesiva de bicarbonato de sodio. Los síntomas de la alcalosis pueden incluir debilidad muscular, espasmos, escalofríos y temblores. El tratamiento de la alcalosis implica identificar y abordar la causa subyacente, así como reemplazar los electrolitos perdidos y corregir el desequilibrio ácido-base mediante la administración de soluciones intravenosas apropiadas.

Las causas de los desequilibrios ácido-base pueden variar ampliamente y dependen del tipo específico de desequilibrio. La acidosis puede ser causada por condiciones médicas como la diabetes descompensada, la insuficiencia renal o la insuficiencia cardíaca. La alcalosis, por otro lado, puede ser el resultado de vómitos prolongados, el uso excesivo de diuréticos o la hiperventilación (Vanegas Solís, 2021).

PRUEBAS DIAGNÓSTICAS PARA EVALUAR EL EQUILIBRIO ÁCIDO-BASE

Para evaluar el equilibrio ácido-base en el paciente crítico se utilizan diversas pruebas diagnósticas de vital importancia y gran relevancia para el cuidado del paciente. Una de las más comunes y ampliamente utilizadas es el análisis de gases en sangre arterial, una prueba altamente precisa y confiable que permite medir los niveles de oxígeno, dióxido de carbono y el pH de la sangre. Este análisis brinda información detallada sobre el estado de los gases en el organismo, lo cual es crucial para el diagnóstico y el tratamiento.

Además de esta prueba, existen otros métodos diagnósticos que pueden ser utilizados en conjunto para obtener un panorama completo del equilibrio ácido-base. Uno de ellos es el análisis de electrolitos séricos, especialmente útil para evaluar el nivel de iones como el sodio, potasio y cloro en la sangre. Estos electrolitos desempeñan un papel fundamental en el mantenimiento del equilibrio químico del organismo, por lo que su evaluación es esencial para comprender la situación del paciente.

Asimismo, el nivel de bicarbonato y la función renal son parámetros de suma importancia en la evaluación del equilibrio ácido-base. El bicarbonato es una sustancia clave en la regulación del pH en el cuerpo y su nivel puede proporcionar información valiosa sobre posibles trastornos metabólicos. Por otro lado, la función renal, evaluada a través de diferentes pruebas, puede indicar la presencia de acidosis metabólica u otros desequilibrios en el organismo.

En conclusión, todas estas pruebas diagnósticas son fundamentales para evaluar de manera precisa y precisa el equilibrio ácido-base en el paciente crítico y determinar el tratamiento adecuado. La combinación de análisis de gases en sangre arterial, electrolitos séricos, niveles de bicarbonato y función renal permite obtener una visión completa de la situación del paciente y brinda a los profesionales de la salud la información necesaria para tomar decisiones informadas y efectivas en su tratamiento (Rodríguez et al., 2023).

MECANISMOS COMPENSATORIOS

Los mecanismos compensatorios son aquellos mecanismos secundarios que actúan con el fin de contrarrestar cualquier desequilibrio ácido-base que pueda surgir en el organismo. Estos mecanismos engloban la regulación de la concentración de bicarbonato en el plasma y la producción de amonio para excretar ácidos a través de la orina. Cuando se presenta un desequilibrio ácido-base, estos mecanismos entran en acción con el propósito de restablecer el equilibrio. Por ejemplo, si se presenta una acidosis metabólica, el organismo puede aumentar la producción de amonio para eliminar el exceso de ácido a través de la orina. Estos mecanismos compensatorios son esenciales para mantener la homeostasis y garantizar que el equilibrio ácido-base se mantenga dentro de los límites normales (Ferreiro 2021).

SISTEMA RESPIRATORIO

El sistema respiratorio juega un papel fundamental en la regulación del equilibrio ácido-base. A través de la respiración, el cuerpo controla los niveles de dióxido de carbono en sangre, que es un ácido. Cuando los niveles de dióxido de carbono aumentan, la respiración se acelera para eliminar el exceso de ácido y así restablecer el equilibrio. Por otro lado, si los niveles de dióxido de carbono disminuyen, la respiración se ralentiza para retener más ácido en el organismo. De esta manera, el sistema respiratorio actúa como un mecanismo de compensación para regular el pH en los líquidos corporales y mantener el equilibrio ácido-base (Sánchez, 2022).

La regulación pulmonar del pH se lleva a cabo a través del control de la cantidad de dióxido de carbono (CO2) presente en la sangre. Los pulmones actúan como un mecanismo de eliminación de CO2, ajustando la frecuencia y profundidad de la respiración. Cuando hay un aumento del CO2 en el organismo, los receptores situados en los pulmones y en el sistema nervioso detectan este cambio y estimulan un aumento de la respiración para eliminar el exceso de CO2. Por otro lado, si hay una disminución del CO2, la respuesta es una reducción de la respiración. De esta manera, los pulmones desempeñan un papel fundamental en la regulación del pH sanguíneo mediante el control del CO (Sánchez, 2022).

SISTEMA RENAL

El sistema renal desempeña un papel esencial en la regulación del equilibrio ácido-base. Los riñones son capaces de regular la excreción y reabsorción de ácidos y bases en la orina, lo que contribuye al mantenimiento del pH en los líquidos corporales. Cuando los niveles de ácido son altos, los riñones excretan más ácido a través de la orina, ayudando así a restablecer el equilibrio. Por otro lado, si los niveles de base son bajos, los riñones reabsorben más base para aumentar su concentración en el organismo. Esta capacidad de los riñones para regular la excreción y reabsorción de ácidos y bases es fundamental para mantener el equilibrio ácido-base en el organismo.

La regulación renal del pH es un proceso clave en el mantenimiento del equilibrio ácido-base. Los riñones desempeñan un papel fundamental al eliminar de manera selectiva los iones de hidrógeno o bicarbonato a través de la orina. Así, pueden controlar el pH de los fluidos corporales. Los riñones también tienen la capacidad de reabsorber iones de bicarbonato y eliminar el exceso de ácidos producidos por el metabolismo. Además, la secreción de amonio en los túbulos renales contribuye a la eliminación de los iones de hidrógeno. Gracias a estos procesos, los riñones colaboran en el mantenimiento del pH dentro de los niveles adecuados (Ferreiro, 2021).

 

CONCLUSIÓN

Mantener un equilibrio ácido base adecuado es de suma importancia para el correcto funcionamiento del organismo humano. Es fundamental que el pH del cuerpo se mantenga dentro de un rango específico para asegurar el correcto desarrollo de todas las funciones biológicas; cabe destacar que cualquier desequilibrio en el pH puede tener impactos negativos, como alterar la eficiencia de las enzimas en su labor, interferir en el metabolismo e incluso comprometer el correcto funcionamiento de los órganos vitales.

Algunas de las consecuencias más comunes de los desequilibrios ácido base incluyen la acidosis o alcalosis metabólica, que pueden provocar síntomas como fatiga, debilidad, confusión, problemas respiratorios, alteraciones cardiovasculares y trastornos gastrointestinales.

En conclusión, el equilibrio ácido base es fundamental para el correcto funcionamiento del organismo, el conocer los parámetros adecuados, los mecanismos de compensación y los diferentes órganos que intervienen en la regulación de dicho equilibrio, nos permitirá como profesionales de la salud brindar un abordaje adecuado, oportuno y de calidad al paciente con alguna de estas alteraciones.

OPINIÓN PERSONAL

Un equilibrio ácido-base adecuado permite un funcionamiento óptimo de los sistemas fisiológicos del cuerpo, incluyendo la respiración, la circulación sanguínea y la función renal. Además, un equilibrio ácido-base adecuado contribuye a mantener un pH sanguíneo normal, lo que es esencial para el correcto funcionamiento de las enzimas y la regulación de procesos metabólicos. Por lo tanto, es crucial evaluar y manejar cualquier alteración en el equilibrio ácido-base, con el fin de garantizar la salud en el individuo.

De manera personal y desde el contexto del paciente crítico, creo que mantener un equilibrio ácido-base adecuado en este tipo de pacientes es fundamental para garantizar su estabilidad y bienestar a largo plazo, ya que las alteraciones en este equilibrio pueden tener consecuencias graves y poner en riesgo la vida del paciente, por lo que es esencial realizar una evaluación exhaustiva y un seguimiento regular del equilibrio ácido-base a través de pruebas diagnósticas específicas y completas.

El monitoreo y seguimiento del equilibrio ácido-base en el paciente crítico es esencial para evaluar la respuesta al tratamiento y realizar ajustes según sea necesario. Esto implica realizar mediciones regulares de los niveles de gases en sangre arterial, electrolitos séricos y parámetros de función renal. Además, se deben evaluar los signos clínicos del paciente, como la presión arterial, la frecuencia respiratoria y el estado de conciencia, ya que pueden ser indicativos de cambios en el equilibrio ácido-base. Es importante llevar un registro detallado de los resultados de las pruebas y utilizarlo como guía para tomar decisiones en el manejo del paciente. El monitoreo continuo permitirá identificar cualquier alteración temprana y tomar las medidas necesarias para mantener un equilibrio ácido-base adecuado.

Así mismo, es de vital importancia comprender que tratamiento de las alteraciones del equilibrio ácido-base en el paciente crítico depende de la naturaleza de la alteración y de la causa subyacente. En casos de acidosis respiratoria, se puede administrar oxígeno suplementario y ajustar la ventilación mecánica para mejorar la eliminación de dióxido de carbono. En la acidosis metabólica, se busca corregir la causa subyacente y se pueden administrar soluciones intravenosas, como el bicarbonato, para corregir el pH sanguíneo.

En el caso de la alcalosis respiratoria, es importante identificar y tratar la causa del aumento de la ventilación. Por último, en la alcalosis metabólica, se busca corregir la causa subyacente y, en algunos casos, se pueden administrar soluciones intravenosas como el cloruro de amonio para acidificar la sangre.

Además, considero que el personal de salud en conjunto multidisciplinario, juega un papel esencial en el manejo de estas alteraciones, ya que son responsables de evaluar minuciosamente los resultados de las pruebas y proporcionar el tratamiento adecuado y personalizado para cada caso. Con una atención integral, podemos lograr el mantenimiento del equilibrio ácido-base óptimo en el paciente crítico y mejorar significativamente su pronóstico y calidad de vida a largo plazo. No obstante, es importante tener en cuenta que cada paciente es único y requiere un enfoque individualizado y personalizado para abordar sus necesidades específicas.

Considero que no se debe subestimar la importancia de mantener una comunicación constante y una estrecha colaboración entre el personal de salud, los pacientes y sus familias para lograr resultados óptimos en el manejo del equilibrio ácido-base.

Por último debo agregar que este tema en específico, me pareció de suma relevancia e interés, ya que en el área clínica donde me desempeño, este tipo de trastornos son algo muy común y me ayuda a comprender mejor el desarrollo, y sobre todo el posible tratamiento de dicho padecimiento incluso antes de que se desencadene, dándome la capacidad de actuar con antelación y lograr un buen panorama a largo plazo en el estado de salud de mis pacientes.


REFERENCIAS:

Abadía Cascajero, M. Á., Alonso Safont, T., & Martín Fernández, J. (2023). Impacto del control de la tensión arterial sobre la morbimortalidad en pacientes hipertensos mayores de 65 años, en el ámbito comunitario. Revista Clínica de Medicina de Familia, 16(1), 17-23. isciii.es

Aruquipa Callisaya, J. C. (2021). Estudio básico de la evaluación de la actividad enzimática de pectinesterasa obtenida de la fruta guanábana y su aplicación en la extracción de jugos de fruta.. repositorio.umsa.bo. umsa.bo

Beltrán, M. Y. G. & barbosa, Y. A. G. (2020). Diseño de un sistema de potabilización de agua proveniente de una fuente superficial para la vereda san pedro centro en el …. Repository.ucatolica.edu.co. Ucatolica.edu.co

Esperón Morejón, P. J., Le’Clerc Nicolás, J., & Hernández Ruiz, A. (2021). Sistemática para el manejo del equilibrio ácido-base en pacientes graves. Revista Cubana de Anestesiología y Reanimación, 20(3). sld.cu

Ferreiro, E. A. (2021). Metabolismo del ion hidrógeno. Bases moleculares de las respuestas de compensación de los trastornos primarios del equilibrio ácido-base. Revista de Investigación y Educación en Ciencias de la Salud (RIECS), 6(1), 113-152. riecs.es

Moreno-Londoño, M. E. (2021). Pilares químicos de la vida. ucc.edu.co

Remón, A. S., Álvarez, A. E. J., Lastre, E. A. M., Santisteban, O. J. Á., Naranjo, A. J. C., & Chávez, C. E. R. (2020). Interpretación de la gasometría arterial en la acidosis metabólica. Medicina, 42(3), 439-451. revistamedicina.net

Rodríguez-Villar, S., Do Vale, B. M., & Fletcher, H. M. (2020). El algoritmo de la gasometría arterial: propuesta de un enfoque sistemático para el análisis de los trastornos del equilibrio ácido-base. Revista Española de Anestesiología y Reanimación, 67(1), 20-34. HTML

Rodríguez, J. A. O., De la Torre Fiallos, A. V., Aroca, S. A. S., & Moposita, J. D. R. (2023). Toma de muestra de sangre arterial. Revista Científica Arbitrada Multidisciplinaria PENTACIENCIAS, 5(5), 344-352. editorialalema.org

Sabando, K. X. C., Briones, L. I. V., & Pinargote, O. D. S. (2020). El trabajo experimental en la enseñanza de las reacciones de ácidos y bases. utm.edu.ec

Sánchez, B. G. (2022). Acidosis metabólica: factores predisponentes en pacientes diabéticos y con enfermedades renales. uaem.mx

Vanegas Solís, I. F. (2021). Trastornos del equilibrio ácido base en mujeres gestantes críticamente enfermas. un estudio de cohorte retrospectivo multicéntrico. unicartagena.edu.co

Vera Franco, D. R. & Moreno Aya, A. A. (2023). Implementación de una celda electrolítica de agua para un prototipo de motor ciclo Otto, a fin de disminuir las emisiones de monóxido de carbono (CO). uan.edu.co

  Docente TITULAR: Rangel Chávez Ricardo Alumno:  Fonseca Orozco Jose de Jesús INTRODUCCIÓN El cuerpo humano está conformado por diver...